Horrorstör

sábado, marzo 12, 2016



Título original: Horrorstör
Autor: Grady Hendrix
Editorial: Colmena ediciones
Páginas: 242
Año: 2014

SINOPSIS

Algo extraño está ocurriendo en la megatienda de muebles ORSK de Cleveland, Ohio. Cada mañana, al entrar, los empleados se encuentran estanterías Kjërring rotas, vasos de agua Glans hechos trizas y armarios Liripip destrozados. Las ventas comienzan a caer en picado, las cámaras de seguridad no revelan nada y los gerentes tienen miedo. Para desentrañar el misterio, tres empleados se presentan voluntarios para hacer un turno de noche de nueve horas que durará hasta el amanecer. De madrugada, patrullarán la sala de exposición vacía, investigarán apariciones y sonidos extraños, y se enfrentarán a horrores que desafían la imaginación.

Lo que me atrajo de este libro, principalmente, fue su formato de catálogo de tienda de muebles. Todos hemos tenido alguna vez en casa el nuevo catálogo de IKEA, con sus interminables páginas que nos hacen soñar con las estancias perfectas para nuestra casa. Y todos sabemos también cómo esa gran sala de exposición está diseñada para que te pares a mirar durante un buen rato y te "pierdas", y acabes comprando cosas que quizás no necesitas. Creo que, como consumidores, todos hemos pasado por esa experiencia. Yo la primera. Horrorstör nos plantea esa misma idea desde sus primeras páginas, en las que nuestra protagonista, una chica llamada Amy -trabajadora de ORSK- conduce a unos aprendices a través de las instalaciones de la tienda. 
A medida que la historia se va abriendo, somos capaces de imaginarnos todos y cada uno de los puntos de los que habla la protagonista. La sensación de desorientación, la amplitud de la sala de exposición, y la distribución de las diferentes secciones se nos hacen completamente familiares, si alguna vez hemos pisado una gran superficie de estas características. 


La historia es muy fácil de leer, pues es como si te llevase de la mano la mayor parte del tiempo. Los personajes pasan por situaciones realmente extrañas que les llevan a otra dimensión, por así decirlo. Mediante sus investigaciones, descubren que la tienda en la que trabajan está construida sobre lo que antiguamente fue una cárcel con una distribución un tanto singular, y que se me hizo recordar bastante al panóptico que aparece en el juego Silent Hill: The Room.

Prisión acuática con forma cilíndrica en el juego Silent Hill: The Room.
Se decía que este tipo de prisión era la manera perfecta de tener a todos los reclusos vigilados, pues no sabían cuándo les estaban observando. En el caso de Horrorstör, además, el alcaide sometía a los presos a trabajos forzados, entre otras supuestas "curas", que les harían, de alguna manera, expiar sus pecados. 

Amy y sus compañeros deben superar una serie de situaciones que ponen a prueba su valentía y, sobre todo, su fuerza de voluntad. En mi opinión, Amy es un personaje bastante inusual, pues no es la típica chica perfecta que está contenta con su vida y con su trabajo. Es una joven con muchas cargas emocionales a sus espaldas, alguien que está a punto de rendirse y dejarlo todo, porque no sabe qué hacer con su vida.  Su carácter choca mucho con el de Basil, su supervisor, un chico joven que ha luchado por llegar a dónde está, y que, a pesar de parecer un snob al principio, tiene un corazón muy grande. Creo que ambos forman un buen equipo, dadas las circunstancias.

Podría decir que lo que le restó puntos a la novela, desde mi punto de vista, fue el hecho de que hubo cosas que no tuvieron sentido para mí, y que rompieron de alguna manera la conexión lector-historia. Sin embargo, hubo momentos que no eran como esperaba, y otros que fueron bastante intensos, como el clímax de la historia, que la verdad me dejó bastante satisfecha, puesto que dejó algunas cosas en el aire, que quizá se resuelvan en una secuela.


  3.5/5

¿Y vosotr@s? ¿La habéis leído? Dejadme lo que pensáis en los comentarios, y nos vemos en el próximo post :D

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