And Then There Were None

sábado, marzo 26, 2016

¡Hola a tod@s!

Este es mi tercer día consecutivo posteando en el blog, y he de decir que sienta de maravilla poder traer más cositas para que las leais. Hoy os traigo la reseña de una miniserie que tuve la oportunidad de ver ayer en una sesión maratoniana de tres horas -cosa que no hacía desde hace bastante tiempo, la verdad-.



SINOPSIS

And Then There Were None es una adaptación realizada por la BBC de la novela de Agatha Christie del mismo título (Diez Negritos en España), que cuenta la historia de un grupo de personas que reciben una invitación del señor y la señora U.N. Owen para pasar unos días en una isla en la costa de Dover llamada Soldier Island. Hasta aquí, todo parece normal, ¿no? Pues bien. La cosa se va complicando cuando, tras la cena, el grupo es sorprendido con una grabación que los acusa a cada uno de haber cometido un crimen en el pasado. A partir de ese momento, los huéspedes de Soldier Island deberán descubrir quién está detrás de todo, e intentar escapar con vida de la isla. 

He de decir que sólo he leído una novela de Agatha Christie -Asesinato en el Orient Express- y que no me gustó demasiado, por el simple hecho de que Hercule Poirot me pareció muy pedante, pero una de las razones por las cuales me sentí atraída por ver And Then There Were None fue porque Poirot no aparecía. Eso, y Aidan Turner, que es uno de mis actores favoritos. Además, había escuchado a varias personas de mi entorno hablar maravillas sobre Diez Negritos, y dije: oye, pues vamos a verla, porque tiene que estar muy bien. Y no me equivoqué.

Para empezar, debo destacar el gran elenco de actores que conforman el singular grupo de personajes de la historia. La desconocida Maeve Dermody -desconocida para mí, al menos- borda a Vera Claythorne, que se convirtió casi al instante en uno de mis personajes favoritos. Aidan Turner está fantástico como Philip Lombard, y también se convirtió en mi favorito, por el simple hecho de que es el único personaje honesto de todos. Sabe quién es, tiene claro por qué hace las cosas como las hace, y no tiene remordimientos. Y eso me pareció excelente, aunque lo que hubiese hecho no fuese correcto. Charles Dance -Tywin Lannister, para aquellos fans de Juego de Tronos- se sale como el Juez Lawrence Walgrave; este hombre es, simplemente, espectacular. Me encantaba en Juego de Tronos, aunque Tywin no fuese de mis favoritos, y me encantó en este papel. Tenéis que verlo, porque no puedo expresarlo con palabras. Miranda Richardson interpreta a Emily Brent que, en mi opinión, fue uno de los personajes más ambiguos de la historia, al igual que el detective William Blore, interpretado por el genial Burn Gorman, al que seguramente habréis visto en películas como Pacific Rim. Toby Stephens interpreta a un atormentado doctor Edward Armstrong, un personaje que a veces me ponía de los nervios, pero que consiguió meterme de lleno en el ambiente de tensión de la historia. Sam Neill y Douglas Booth interpretan al General John McCarthur y al playboy Anthony Marston, respectivamente. Marston fue el personaje al que menos importancia le di, debido a su actitud déspota y despreocupada. Como Thomas y Ethel Morris -miembros del servicio que mantiene la enorme mansión en la que se desarrolla la historia-, los fantásticos Noah Taylor y Anna Maxwell Martin. A esta última ya la pude ver en Death Comes to Pemberley como mi querida Elizabeth Darcy.


La fotografía de esta miniserie es bestial. Soldier Island es desoladora, con esa mansión como único signo de vida en un páramo desierto. El juego de luces y colores está muy bien cuidado, y hacen que te metas cada vez más en la trama. Personalmente, llegó un momento en que estaba tan ensimismada mirando la pantalla que pensé que si sonaba el teléfono, me daría un jamacuco. Algo que me pareció curioso fue la decoración de la casa. Paredes blancas tanto por fuera como por dentro, que la hacían mucho más amplia, y al mismo tiempo más inquietante. Las habitaciones de los invitados se parecían mucho entre sí, y las figuras... Esas figuras que te rondan por la cabeza en todo momento. 


Sin duda, And Then There Were None se ha convertido en una de mis miniseries favoritas. En los tiempos que corren, muchas de las historias de suspense que se nos venden son blandas y fáciles, y lo único que buscan es el entretenimiento y la audiencia para renovar temporadas, sin darle importancia a la calidad del argumento. Sin darle importancia a lo que verdaderamente importa, que es la capacidad que tenemos los espectadores de pensar acerca de lo que estamos viendo. Esta serie consigue que te retuerzas, que te devanes los sesos mientras ves que se suceden las escenas. Quieres saber cómo y por qué, y sobre todo, quién es el culpable. Es como una partida de Cluedo llevada a la realidad, y a veces, aunque sospechas de alguien, el giro argumental es tan inesperado que te deja sin aliento.

Si podéis, echadle un vistazo, porque os aseguro que no os vais a arrepentir. Yo personalmente tengo muchas ganas de leerme la novela y averiguarlo todo con lujo de detalles.

¿Y vosotros? ¿La habéis visto? ¿Habéis leído la novela? Comentad lo que os apetezca, y ¡nos vemos en el próximo post!

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2 comentarios

  1. Ojalá tuviese tiempo para ver series, pelis, leer más jiji tengo tantas cosas pendientes... Tiene muy buena pinta ésta serie!

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    Respuestas
    1. Cuando tengas un huequito, ponte a verla, porque vale muchísimo la pena. Además, hay una parte en la que se te salen los ojos de las órbitas porque cierto personaje sale en toalla y bufff... Y sí, yo también tengo cosillas pendientes de ver :P

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