La Deuda

miércoles, noviembre 11, 2015






SINOPSIS
En 1965, durante una misión secreta en Berlín oriental, tres jóvenes agentes del Mossad (servicio de inteligencia israelí) capturan a un importante criminal de guerra nazi, antiguo médico conocido por sus sádicos experimentos durante la II Guerra Mundial en el campo de Birkenau. La misión no salió como estaba planeada, pero ellos se convirtieron en héroes. Sin embargo, treinta años, en 1997, algo sucede que cambia de nuevo la versión de aquella misión.**





Jessica Chastain presenta, en mi opinión, uno de los atractivos de esta película. Su interpretación de Rachel Singer es muy singular, muy delicada. Es una agente del Mossad en su primera misión, con lo cual es una mujer que, a pesar de haber sido entrenada durante muchos años, demuestra inseguridades y miedos a la hora de enfrentarse a un trabajo como este. Chastain lo borda, haciendo que el espectador -al menos en mi caso- sienta compasión y desesperación por la situación en la que se encuentra. Helen Mirren interpreta a este personaje en el presente, treinta años después de esa misión que cambia la vida de los protagonistas. 






En el presente, Rachel es una agente retirada del Mossad que debe vivir con la verdad que contó treinta años atrás cuando acabó aquella misión en Berlín Oriental. Tras una visita de su antiguo compañero David (interpretado por Sam Worthington en su versión joven y Ciarán Hinds en el presente), Rachel debe replantearse si lo que hizo estuvo mal, o si debe cambiar la historia. Su ex-marido y compañero de misión Stephan (interpretado por Marton Csokas en su versión joven y por Tom Wilkinson en el presente), la embarca en un viaje en el que Rachel deberá resolver de una vez por todas el meollo en el que se metieron todos en 1965. Helen Mirren interpreta a Rachel Singer de una manera mucho más madura, más asentada, presentando a una mujer que no se ha dejado vencer por la adversidad, y que sigue guardando un secreto con el mayor celo del mundo. 

Las interpretaciones de Worthington y Csokas son, en mi opinión, también muy buenas, ya que sus personajes tienen sus propias trabas emocionales. Worthington es la parte centrada pero sentimental del trío, mientras que Csokas le da el punto ambicioso y feroz a la misión. Sus versiones más maduras presentan a un David ajado y cansado de guardar secretos, de ocultarse, y a un Stephan asentado y en un alto cargo, algo a lo que aspiraba desde joven.

En conclusión, La Deuda es una película con una trama fácil de seguir, que mantiene en tensión y gusta por su temática de espionaje, y por su trasfondo histórico sobre el horroroso genocidio acaecido en la Segunda Guerra Mundial.

5/5


**Sinopsis obtenida de Filmaffinity.


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